Art. 2523 del Codigo Civil y Comercial  



    C.C.C. Comentado >> LIBRO QUINTO - TRANSMISION DE DERECHOS POR CAUSA DE MUERTE >>
    TITULO XI - Sucesiones testamentarias >>
    CAPITULO 7 - Albaceas >
    << Art Anterior || Art Siguiente >>

    Atribuciones. Las atribuciones del albacea designado en el testamento son las conferidas por el testador y, en defecto de ello, las que según las circunstancias son necesarias para lograr el cumplimiento de su voluntad. El testador no puede dispensar al albacea de los deberes de inventariar los bienes y de rendir cuentas. Si el testador designa varios albaceas, el cargo es ejercido por cada uno de ellos en el orden en que están nombrados, excepto que el testador disponga el desempeño de todos conjuntamente. En tal caso, las decisiones deben ser tomadas por mayoría de albaceas y, faltando ésta, por el juez.

    I. Relación con el Código Civil. Fuentes del nuevo texto

    La norma en comentario se relaciona directamente con los siguientes artículos del Código Civil 3844; 3851; 3858; 3868 y 3870. Su fuente inmediata se encuentra en el Código de Quebec, Canadá, 1991, c. 64, a. 778 que dispone que "El testador puede modificar la posesión hereditaria del liquidador, sus facultades y obligaciones, y establecer de cualquier otro modo la liquidación de su sucesión o ejecución de su testamento. Sin embargo, la cláusula que tiene por efecto restringir las facultades del liquidador, de manera que impida un acto necesario para la liquidación o que lo dispense de hacer inventario, se considera no escrita". La redacción del nuevo Código Civil y Comercial sintetizó las atribuciones del albacea y la cantidad de personas que pueden designar los testadores para ejecutar su testamento en un solo artículo. De este modo, se redujo sustancialmente la cantidad de artículos manteniendo las mismas atribuciones que establecía el Código Civil, remarcando el espíritu sintético que motivó la reforma. Respecto de la pluralidad de albaceas, el nuevo Código Civil y Comercial mantiene el principio general en cuanto será ejercido por cada uno de los albaceas en el orden en que estuviesen designados en el instrumento testamentario, salvo que el testador hubiese dispuesto el ejercicio conjunto. En este último supuesto, el nuevo Código agregó que a los efectos de tomar decisiones se computará los votos por la mayoría de los albaceas y a falta de ésta, lo será por el juez interviniente. En relación a la cantidad de albaceas que pueden ser designados y la forma de ejecución del o de los testamentos, el nuevo Código Civil y Comercial ha suprimido de su anterior redacción la solidaridad de los albaceas cuando fueron designados en el cargo para ejercer el albaceazgo de común acuerdo, tal como lo disponían los arts. 3870 y 3871 del Cód. Civil. El nuevo codificador mantuvo el concepto contenido en el art. 3868 del Código anterior en cuanto establecía la obligatoriedad del albacea a dar cuenta a los herederos de su administración, aunque el testador lo hubiese eximido de hacerlo. Artículos relacionados del Código Civil: 3844; 3851; 3858; 3868 y 3870.

    II. Comentario

    1. Concepto. Naturaleza jurídica Según el Diccionario de la Real Academia Española (www.rae.es ) el albacea es la persona encargada por el testador o por el juez de cumplir la última voluntad del finado, custodiando sus bienes y dándoles el destino que corresponde según la herencia. Es definitiva, quien ejecutará y hará posible la última voluntad del causante, cumpliendo con lo establecido en el testamento. Necesariamente la figura del albacea estará íntimamente relacionada con el instituto del testamento o sucesión testamentaria. Habrá albacea siempre que exista testamento (cualquiera fuera su forma) de última voluntad del causante, ya que aquél es el encargado de hacerla cumplir, sencillamente. Algunos autores lo han denominado "ejecutor testamentario", tal como Planiol, un mandatario elegido por el difunto para asegurar la ejecución de su testamento. Otros se han referido a la figura como "liquidador" en el caso del Código de Quebec, Canadá, o cabezalero, testamentario, mansesor o fideicomisario (Ferrari Ceretti, Francisco). Sin importar la denominación que le asignemos a la figura del albacea será quien, en definitiva, ejecute el testamento y haga realidad la última voluntad del causante, siempre respetando las disposiciones contenidas en el instrumento y no excediéndose más allá de ellas. Es, en rigor de verdad, el testador o causante quien en vida decide nombrar una persona especial para cumplir su última voluntad, será quien lo representa cuando este último fallezca. Puede ser que el testador considere que sus herederos no son lo suficientemente probos para ejecutar su última voluntad, no confía en ellos o sencillamente desea instituir una tercera persona a efectos de cumplir con su testamento. Cualquiera sea la causa que inspire al testador cierto es que deberá honrarse su voluntad. Entendemos que las causas que motiven la designación del testador habrán de ser de utilidad para el juzgador si se presentaren controversias alrededor de su designación, ejecución, etc. Así las cosas, algunos autores han destacado el rol fundamental del albacea en el orden fáctico. En efecto, ocurre que en algunas ocasiones las disposiciones testamentarias no resultan, en algunos aspectos, ventajosas para los herederos: los albaceas son, entonces, los llamados a asegurar su cumplimiento. Y otras veces, la intervención de los albaceas permite solucionar cuestiones entre herederos mal avenidos. Incluso, puede suceder que no haya herederos sino legatarios particulares, en cuyo caso, la función de albacea resulta casi indispensable (Pérez Lasala, José Luis; Pérez Lasala, Fernando). Ahora bien, han destacado los autores que el instituto del albaceazgo remonta sus orígenes al derecho romano, en el familiae emptor, en la herencia yacente y en los fideicomisos particulares (Ferrari Ceretti, Francisco). Asimismo, se ha dicho que en el derecho germano y en el canónico también se encuentran antecedentes de la institución (Cafferata, José Ignacio). Fue, sin embargo, del derecho francés de las costumbres (Código Napoleón) y del español que nuestro antiguo Codificador, Dr. Vélez Sarsfield se valió para desarrollar el instituto en el derecho civil argentino. Fue, especialmente, en la Edad Media, que el albaceazgo cobró importancia vital y se propagó. En esa época eran más usuales los legados para limosnas o para sufragar el alma del disponente o para fundaciones pías que hubieran podido permanecer sin ejecución si el testador no hubiera nombrado una tercera persona para asegurar su cumplimiento. Por lo demás, el cristianismo colaboró fervientemente a su desarrollo. Continuando con los antecedentes históricos del albaceazgo cabe poner en resalto que existían cuatro clases del albacea: a) el testamentario (nombrado por el causante); b) el legítimo (es quien cumple con la voluntad del testador, v.gr. el heredero; las leyes españolas, en los casos de mandas piadosas, autorizaban a los obispos a nombrarlos cuando el causante no lo había hecho); c) el dativo (nombrado por el juez interviniente de oficio, en caso de renuncia o fallecimiento del instituido, no aceptación, remoción, etc.); y, finalmente, d) el convencional (nombrado de mutuo acuerdo entre los herederos). Algunos autores también han distinguido el albacea universal que será nombrado por el testador o el juez interviniente para ejecutar todas y cada una de las disposiciones del última voluntad contenidas en el testamento o instrumento análogo y el particular será designado únicamente para realizar el lo concerniente al alma del difunto, a los legados o a otra cosa particular. Sin embargo, debemos destacar que el derecho argentino reconoce sólo dos clases de albaceas, el testamentario y el convencional. Más adelante ahondaremos en los detalles concernientes a cada uno de ellos. En definitiva, el albacea es un mandatario del testador instituido a fin de velar por el cumplimiento de su última disposición de voluntad. Recién cuando el testador fallezca es que el instituto cobrará virtualidad propia y desplegará sus alas. Ahora bien, respecto a la naturaleza jurídica del albaceazgo adelantamos que a lo largo de los años se han desarrollado numerosas teorías, aunque la mayoritaria ha procurado explicarlo remitiéndose a otras instituciones, recurriendo a analogías y a la hermenéutica de la casuística. A continuación, enunciaremos sucintamente alguna de ellas: a) Teoría del mandato post mortem : Esta teoría adhieren el Dr. Pérez Lasala, José Luis y pareciera que la jurisprudencia ha de inclinarse también a favor de ella y nos atrevemos a decir que pareciera la más lógica o razonable. En efecto, se ha sostenido que la naturaleza jurídica del albaceazgo es un mandato para ser cumplido después de la muerte del mandante y con las particularidades que son propias de la institución. En este sentido el (viejo) art. 3851 del Cód. Civil pone como límites a las facultades que podría atribuirle al causante, las que excedieren su cometido o que lesionaran los legítimos derechos de los herederos. Por ello la norma claramente establece que tales facultades deben ser otorgadas "con arreglo a las leyes" (CNCiv., sala G, 12/02/1982, LA LEY, 1982-D, 492). El albacea es un mandatario post mortem del causante, al que este último designó para hacer cumplir o ejecutar sus disposiciones de última voluntad. Más adelante nos referiremos a la teoría del mandato y explicaremos un poco más en profundidad su alcance. En definitiva, el hoy causante asignó una misión, una labor, una tarea a una persona (que adquiere el nombre de albacea) para que cuando ocurra su deceso se encargue de honrar su última voluntad. Reiteramos, el albacea adquiere relevancia y virtualidad recién ante el fallecimiento o deceso del testador, no antes. b) Teoría de la representación : Sencillamente, esta teoría asimila al albacea a la figura del representante, es decir el albacea será el representante del testador, de los legatarios, herederos y etc. c) Teoría de la curatela : Como más adelante, advertirá el lector, la figura del albacea se relaciona o encuentra puntos de contacto con el instituto de la curatela. Así las cosas, esta teoría entiende que el albacea es una especie de curador de los bienes del causante legados en el testamento. d) Teoría del oficio : Esta teoría sostiene que el albaceazgo es un instituto por el cual se ejerce una función de carácter privado. Es decir, el albacea es investido por el testador para obrar con determinados poderes y está obligado a ejercerlos honrando su voluntad, siempre que acepte el cargo. Obrará, en definitiva, en nombre propio pero con un interés ajeno. Concluyendo, creemos necesario arbitrar los medios para que el instituto del albaceazgo, so pena de las similitudes o relaciones con otros institutos del derecho, se estudiado con independencia de ellos, adquiriendo plena autonomía. 2. Caracteres Han de ser sus características principales y sobresalientes: Voluntario: El albaceazgo es un cargo que se ejerce sólo a voluntad. Es decir, nadie puede ser compelido a ejercerlo, ni siquiera el designado por el testador, ya que como dijimos precedentemente, el instituto cobra virtualidad ante el fallecimiento del testador, siempre y cuando el designado/nombrado acepte el cargo. La aceptación incondicional y voluntaria de su designación es el punto de partida para la funcionalidad y desarrollo del instituto del albaceazgo. Recién una vez que la persona instituida o designada acepte el cargo quedará imbuida de los poderes, facultades, derechos y obligaciones inherentes a su cargo. Aclaramos que esta designación o ejercicio puede ser remitido sea por propia voluntad del albacea, de los herederos o legatarios o por las causales previstas en la ley. Personalísimo: Preliminarmente es personal, ya que guarda íntima relación con la persona a la que se designa o nombra albacea, justamente porque es el testador quien le confía su última voluntad. Es tan personal que no ha de ser transmisible a los herederos el cargo de albacea, ni puede delegar el mandato o encargo encomendado por el testador. Seguidamente, se profundizará en el tema en el análisis del artículo en cuestión. Oneroso : El derecho civil argentino reconoce que la labor del albacea deberá ser retribuida. El ejercicio de sus funciones reconocerá retribución. Más adelante, ahondaremos en el tema. 3. Atribuciones El nuevo Código Civil y Comercial ha mantenido el respeto a la voluntad del causante, asignándole al albacea, en principio, las facultades que surjan expresamente del testamento. Recién ante el silencio del testador, el juez interviniente podrá avocarse a la labor de interpretar la última voluntad del causante y rellenar los vacíos o los silencios dejados por el testamento. Siempre, claro está, honrando el espíritu del instrumento que instituye al albacea como tal y en el marco del mismo. Entendemos fundamental que el nuevo legislador haya respetado la voluntad última del causante, aunque necesariamente acotando esta liberalidad a la imposibilidad de dispensar al albacea de su deber de inventariar los bienes legados y rendir cuentas por su labor. Atento a que el albacea administra, en definitiva, bienes ajenos con el solo fin de cumplir con el cometido instituido en el testamento por el causante resulta imposible dispensarlo de la obligación de rendir cuentas. Sin perjuicio de lo expuesto, cierto es que quedará dispensado el albacea de efectuar el inventario si los herederos o legatarios lo hicieren primero. Ahora bien, ocurrido ello el albacea tendrá la facultad y el derecho a contestar y/o impugnar, previo traslado ordenado por el juez interviniente, el inventario realizado. Respecto a la cantidad de albaceas, el nuevo Código ha confirmado la libertad del testador de designar a uno o varios, pudiendo además instruir la actuación en forma conjunta en el segundo caso. En este sentido, por su número los albaceas pueden ser: • Albacea único, lo constituye una sola y única persona designada y ejerce el cargo de forma individual. • Albaceas sucesivos, son aquellos designados para que ejerzan el cargo de forma individual, aunque en forma sucesiva. Es decir, cada albacea designado será sucedido correlativamente por el siguiente, siempre que el anterior cese en su función o, en su caso, cumpla con su cometido o la labor a para la que fue llamado. Esta circunstancia ocurre ante supuestos tales como, por ejemplo, el fallecimiento o la no aceptación del cargo por parte de uno de ellos. • Albacea conjunto, cuando el causante designa a varios albaceas para que actúen en forma conjunta, decidan por mayoría de votos y, ante la imposibilidad de formar una decisión, lo hará el juez interviniente. La nota características es la pluralidad de individuos que concurren a ejercer un mismo cargo o a efectuar una misma labor. Sin perjuicio de lo expuesto precedentemente, cabe aclarar que respecto del albaceazgo sucesivo, cuando se designa varios albaceas sin precisar la forma de actuación, pero a cada uno se le ha asignado una tarea o función diferente, entendemos que el albaceazgo debe ser ejercido en forma particular por cada uno de ellos. Si bien el Código Civil tampoco preveía este tipo de actuación particular de varios albaceas con funciones distintas; la doctrina especializada ha entendido prioritario valorar la voluntad del testador, quien está facultado para designar varios albaceas, sea en el mismo testamento o por diversos instrumentos, con la variante de asignarle a cada uno funciones distintas. En su caso, deberán desempeñar su cometido con entera independencia, sin que la responsabilidad emergente de la actuación de uno pueda afectar la de los restantes o pueda considerarse solidaria. (En este sentido, se han expedido los Dres. Machado, Cafferata, Borda, Maffía). Remarcamos que el atino del nuevo legislador en cuanto a eliminar la solidaridad del albaceazgo sucesivo ha sido un gran avance en la materia, posibilitando y facilitando el ejercicio del instituto. Finalmente, respecto de la toma de decisiones en el caso de albaceazgo conjunto cierto es que entendemos que su ejercicio concreto será cuando menos complejo. Es decir, cuanto más en número sean los albaceas designados la experiencia indica que más difícil será adoptar una decisión. Probablemente la intervención del juez sea inexorable. Si esto ocurriera seguramente se extenderá en el tiempo, en forma indefinida, la adopción de decisiones, ya que el propio trámite procesal habilitará a cada albacea a intervenir activamente y, en su caso, recurrir la decisión judicial. Esto debilitará el instituto conjunto, sin lugar a dudas.

    III. Jurisprudencia

    1. En relación a las facultades y atribuciones asignadas a los albaceas, la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación estableció que deben interpretarse de forma restrictiva. En efecto, los albaceas no tienen a su cargo sino lo concerniente a la ejecución de las disposiciones del testamento; así no pueden cobrar los créditos activos de la sucesión, ni disponer de ellos por cesión, ni de otro modo, sino cuando lo haya expresamente determinado el testador, o se halle excepcionalmente prescripto por la ley (Fallos: 27:106). 2. Por otro lado, respecto a la designación de varios albaceas y la forma en que deben actuar sostuvo que si el testador designó como albaceas, ejecutores y administradores a varias personas para que conjuntamente ejercieran el albaceazgo de los bienes, el mandato debe ser desempeñado de común acuerdo entre los nombrados, actuando todos en conjunto o colectivamente (CSJN, 5/11/1930, JA, XXXIV, 655).

    Comentario Infojus del Art. 2523 del C.C.C.N

    El articulo-2523, se relaciona con el/los artículo/s antiguamente en el Código Civil Velezano
    ¿ No encontraste lo que buscabas? : Haz tu pregunta en el Foro

    Si no encontró el comentario de este Articulo revise el siguiente art. : Art Siguiente >>


    Artículo actualizado vigente de la Republica Argentina
    Fecha de vigencia: apartir del 1 de Agosto del Año 2015
    Fuente de información: infojus: Fuente: Infojus Codigo Comentado
¿Mejoramos la definición?
Puntos: 2 (1 votos)





[*] Responsabilidad civil de los motores de búsqueda de Internet
[*] Jurisprudencia en Fallos judiciales

Tendencias:


  1. art156
  2. ley basica de guatelmalteco
  3. norma indisponible transporte carga t...
  4. recurso natural
  5. matrimonio definición
  6. 284 cccn
  7. 80 art
  8. art. 831 ccyc
  9. art203
  10. depredador
  11. ley 23522
  12. título valor
  13. art.470 del codigo civil y comercial
  14. dictal
  15. herederos forzosoa
  16. norma supletoria transporte carga ter...
  17. normas supletoria transporte terrestr...
  18. piratae
  19. reaparicion
  20. matrimonio

Buscar en el sitio:


    • Codigo Civil Velezano Anotado  
    • Mapear Código de Velez

Síguenos en ...