Art. 1172 del Codigo Civil y Comercial


    C.C.C. Comentado >> LIBRO TERCERO - DERECHOS PERSONALES >>
    TITULO IV - Contratos en particular >>
    CAPITULO 2 - Permuta >
    << Art Anterior || Art Siguiente >>

    Definición. Hay permuta si las partes se obligan recíprocamente a transferirse el dominio de cosas que no son dinero.

    I. Relación con el Código Civil. Fuentes del nuevo texto

    El Código Civil perfilaba la permuta en el art. 1485, CCiv. La definición transcripta ha sido calcada del art. 1106, Proyecto de 1998, que puede reputarse fuente directa del precepto que se comenta. Por otra parte, los arts. 1552 a 1555 del Código Civil y Comercial italiano de 1942 tienen importantes semejanzas con el nuevo ordenamiento.

    II. Comentario

    1. Denominación del contrato El contrato de permuta era denominado en el Código de Vélez, indistintamente, como " trueque" o " permutación", en el art. 1485, CCiv., " permuta" o " cambio", en el art 1356, CCiv., o " permuta" , en los arts. 2180 y 3073, CCiv. (FavierDubois Y Nocita). Las partes se rotulaban, también indistintamente, como " permutantes" o " copermutantes". El Código moderno emplea únicamente la nominación de " permuta" para referirse a este vínculo jurídico y designa como " permutante" a las partes contratantes. Estas pequeñas variantes terminológicas no tienen ningún impacto jurídico en la esencia del contrato y en la regulación semejante que proveen ambos ordenamientos jurídicos. En estos comentarios, mantendré la sinonimia entre los vocablos referidos por su tradición histórica y por su equivalencia conceptual. 2. El contrato de permuta La permuta o trueque es un contrato antiquísimo que puede considerarse el antecedente inmediato de la compraventa, la cual se origina con la aparición de la moneda como denominador común de los valores de todas las cosas y sustituye a la permutación en el intercambio de cosas y bienes (Rezzónico). Sin embargo, el reemplazo nunca fue total ya que la permuta mantuvo su vigencia y empleo en el mundo de los negocios o entre particulares no comerciantes: conservó su autonomía legislativa en el Código Civil y en otras legislaciones extranjeras, y también mantiene su autonomía conceptual (Wayar). Como indiqué ya, algunos Proyectos nacionales de reforma a la legislación civil optaron por suprimir l a autonomía legislativa de la permuta y se remitían al régimen de la compraventa para regular todo lo vinculado con este contrato. El nuevo Código mantiene la autonomía normativa de este contrato al otorgarle un espacio concreto dentro del régimen de los contratos en particular. La regulación que presenta es mínima y, en todos los aspectos no previstos en ella, se reputan aplicables las normas de la compraventa, como indica el art. 1175. Desde este punto de vista, entonces, el nuevo Código mantiene la idea central del Código Civil en la materia, aunque purifica su reglamentación. La definición prevista por el nuevo texto legal es más sencilla que la establecida por el art. 1485, CCiv., y a la vez mejora su redacción, dado que la expresión " con tal que éste [el copermutante] le dé la propiedad de otra cosa" , que contenía la última parte de aquella disposición, era algo imprecisa en tanto se podía interpretar que la prestación del copermutante debía ser simultánea a la obligación que asumía el permutante (cfr. Favier- Dubois y Nocita), aunque el carácter consensual de la permuta no podía en verdad ponerse en duda (Salvat, t. I, ob. cit. , Borda, López De Zavalía, Wayar). Por ello, la expresión legal actual que indica que hay permutación si las partes "se obligan" es más conveniente que su predecesora. La redacción del art. 1172 permite concluir que el contrato de permuta se perfecciona con la asunción de las obligaciones recíprocas asumidas por las partes, de transferirse el dominio de cosas que no son dinero. Este perfeccionamiento contractual resulta coherente con la eliminación de la clasificación de contratos reales y consensuales decidida por el nuevo Código (arts. 966 a 970), aunque algún resabio de la categoría de los contratos reales se advierte en el art. 1554 relativo a la donación manual. Los elementos esenciales de la permuta que se extraen de la definición legal y las observaciones que ésta merece son los siguientes: a) El objeto del contrato deben ser " cosas que no son dinero" . Esto requiere de varias explicaciones. En primer término, el objeto deben ser cosas (Rezzónico, Borda, Wayar; contra: Salvat), cuya definición legal surge del art. 16, que dispone que los bienes materiales susceptibles de valor económico se llaman cosas. Por lo tanto, ése es el ámbito de funcionamiento ordinario de esta figura, acorde con el texto histórico y actual relativo a este contrato. Spota explica que el objeto de la permuta pueden ser no sólo cosas ciertas, sino también cosas inciertas y aun futuras, por aplicación de las reglas de la compraventa. Sin embargo, al regular el contrato de compraventa, el Código establece que el objeto de ese contrato debe ser una cosa (art. 1123), pero inmediatamente dispone que también se aplicarán las reglas de la compraventa a otras figuras jurídicas en las que no necesariamente una cosa sea el objeto del contrato (art. 1124). Esto permite el siguiente razonamientos si las normas de la compraventa se aplican supletoriamente a la permuta, como lo decreta el art. 1175 al regular ésta, entonces también podría considerarse que el art. 1124 se aplica a la permutación y, por lo tanto, que el cambio o trueque de los derechos o títulos referidos en el art. 1124, reflejarían situaciones que, aunque no son técnicamente una permuta, porque no se trata del intercambio de " cosas" , se regularán por las normas de ésta. b) La expresión de " cosas que no son dinero" que contiene la definición legal que se examina permite deducir que, existiendo dinero en la operación, no se tratará ya de un contrato de permuta sino de una compraventa u otro negocio diverso al trueque. Sin embargo, hay que aclarar una importante situación: el texto que se comenta formaba parte del Anteproyecto de este Código, el cual calificaba a las obligaciones en moneda que no tuviera curso legal en la República, como una obligación de dar sumas de dinero (art. 765 del Anteproyecto). Este artículo fue modificado por el Poder Ejecutivo Nacional, que alteró las reglas aplicables a las obligaciones de dar dinero en moneda extranjera y estableció que esas deudas deben considerarse como de " dar cantidades de cosas" evidentemente se han referido a las obligaciones de género, porque la calificación de obligaciones de dar cantidades de cosas ha desaparecido de la nueva legislación con esa denominación . El texto del art. 765 reformado por el Poder Ejecutivo Nacional fue aprobado como tal por el Congreso de la Nación, con la sola variante de "podrá liberarse" por "puede liberarse" . De lo anterior se deduce que las obligaciones de dar dinero en moneda que no tienen curso legal en nuestro país se rigen por las obligaciones de género (cantidades de cosas), asimilándolas a éstas. Se retorna, así, al régimen originario que Vélez había previsto para ese tipo de obligaciones (art. 617, texto originario, CCiv.). La modificación del art. 765 realizada por el Poder Ejecutivo Nacional y aprobada por el Poder Legislativo no alteró, sin embargo, el texto del art. 1172 que se anota. Por lo tanto, se mantuvo la expresión "cosas que no son dinero" empleada también en el Anteproyecto, pero varió su impacto jurídico: con el texto del Anteproyecto la adquisición de la propiedad de una cosa con dinero que no tenía curso legal en la República era una compraventa, como también era el sistema del Código Civil al tiempo de la sanción de este nuevo Código, con la modificación del art. 765 esa adquisición con moneda que no tiene curso legal en el país, es decir con una " cosa que no es dinero" , podría hacer considerar el acto como una permuta, regido por las normas de ésta, como sostenían algunos autores bajo el régimen originario de las obligaciones en moneda extranjera que preveía el Código Civil (Spota; López De Zavalía considera que es una permuta de particulares características). Sin embargo, la doctrina mayoritaria sostenía, en posición que comparto, que el pago en dinero extranjero no alteraba la naturaleza de compraventa del acto y no lo convertía en permuta (cf. Borda, Guillermo A., Rezzónico, Wayar). Esta controversia se reactivará con los nuevos textos legales. b) El otro aspecto de la definición legal que debe destacarse es la exigencia de que la obligación consista en transferir el " dominio " de cada una de las cosas que se intercambian. Pese a la explicación dada en los Fundamentos del Código (apartado VI, "Libro Tercero: Derechos personales", Título IV, "Contratos en particular" , punto " Compraventa. Permuta. Suministro " ), respecto de por qué se decidió modificar la palabra "dominio" , que empleaban los anteriores Proyectos de Reforma, por la de " propiedad " al tiempo de definir el contrato de compraventa en el art. 1123, esta sustitución no se replicó al definir el contrato de permuta, cuando el fundamento dado es igualmente válido para este caso y cuando el Código Civil originario utilizaba la palabra " propiedad " tanto en la definición de la compraventa como de la permuta. La coherencia de esa explicación justificaba utilizar idéntica palabra para ambos contratos. Más allá de ello, lo relevante para que se configure este contrato es que las partes se obliguen a transferirse recíprocamente el derecho real de dominio s i fueran otros derechos reales, rige lo expuesto respecto de la interacción de los arts. 1124 y 1175 que detenten sobre las cosas de su propiedad; por lo tanto, si sólo se transfirieran el uso, la tenencia o la obligación de cuidar o conservar las cosas intercambiadas, ello no conformaría el contrato en análisis y configuraría un contrato innominado, regido por las reglas y según el orden establecidos por el art. 970. c) La eliminación del Código de Comercio y, con él, del art. 451 según el cual la adquisición de " moneda metálica" era compraventa, traerá como consecuencia determinar si la adquisición de moneda extranjera con moneda nacional es una compraventa o una permuta, y si es una u otra la adquisición de moneda estranjera con moneda extranjera. Por último, conviene recordar que hay uniformidad de pensamiento en considerar a la permuta como un contrato consensual, contrato consensual, bilateral y oneroso, que puede ser conmutativo (Rezzónico, Borda, Guillermo A.) o aleatorio (López De Zavalía; Esborraz; Esper; Favier - Dubois y Nocita). En cuanto a su forma, se señala que es un contrato no formal aun cuando se trate de inmuebles, ya que la escritura pública que exigía el extinto art. 1184, inc. 1°, CCiv., que ahora impone el art. 1017, inc. 1°, se vincula con la transferencia del dominio pero no con el contrato en sí, que puede ser válidamente celebrado en instrumento privado (Borda, Guillermo A., Borda, Alejandro, Favier -Dubois y NOCITA, Wayar), pero si se sostiene que la exigencia de escritura pública requerida por esas disposiciones no se vincula con la traslación del dominio sino con la forma del contrato, entonces se trataría de un contrato formal, clasificación admitida expresamente en el nuevo ordenamiento (art. 969). Jurisprudencialmente, se supo señalar que " tratándose de inmuebles no existe permuta en tanto no se otorgue la escritura traslativa de dominio; el contrato celebrado por instrumento privado que tiene ese objeto, sólo vale como promesa de permuta "(C Mar del Plata, 17/12/1964 , JA 1965 - II -174).

    III. Jurisprudencia

    1. En el marco de un contrato de compraventa en el cual una de las partes se obligó a vender un inmueble y, como contraprestación, la otra se obligó a abonar una parte del precio en dinero y a la entrega de un automóvil, debe concluirse que entre las partes existió un contrato de permuta y no una dación en pago, pues el valor del rodado es superior al saldo de precio que se debía abonar en dinero efectivo (C8a ACiv. y Com. Córdoba, 8/4/2008 , LLAR/JUR/3214/ 2008). 2. El contrato de permuta tiene efectos puramente obligatorios, por lo que la propiedad no se transfiere mientras no se haga la tradición de la cosa, con las correspondientes consecuencias sobre la adquisición de los frutos (SCBA,1/6/1954 , JA, 195 4- II I-511).

    Comentario Infojus del Art. 1172 del C.C.C.N

    El articulo-1172, se relaciona con el/los artículo/s antiguamente en el Código Civil Velezano
    ¿ No encontraste lo que buscabas? : Haz tu pregunta en el Foro

    Si no encontró el comentario de este Articulo revise el siguiente art. : Art Siguiente >>


    Artículo actualizado vigente de la Republica Argentina
    Fecha de vigencia: apartir del 1 de Agosto del Año 2015
    Fuente de información: infojus: Fuente: Infojus Codigo Comentado
¿Mejoramos la definición?
Puntos: 4 (1 votos)





[*] Responsabilidad civil de los motores de búsqueda de Internet
[*] Jurisprudencia en Fallos judiciales

Tendencias:


  1. art 663
  2. 585
  3. ¿cómo se fija la fecha cierta de un...
  4. cuidados personales
  5. 1092
  6. 1710
  7. 1742
  8. art fecha cierta de un instrumento pr...
  9. art. 1983
  10. codigo procesal civil y comercial de ...
  11. cuidados personales
  12. daños y perjuicios contractual
  13. edicto perpetuo
  14. ex lege
  15. sucesion mortis causa
  16. 1000
  17. 1716
  18. 1717
  19. 1796
  20. 2299

Buscar en el sitio:


    • Codigo Civil Velezano Anotado  
    • Mapear Código de Velez

Síguenos en ...