Definición de dios



    Empeño tan imposible como atrevido para los hombres lo constituye, sin duda, la definición del Creador increado. Las divergencias son tales, que van de la negación por inexistente (desde la ingenua negación por invisible o la más o menos filosófica de absurdo) hasta la admisión de su necesidad absoluta, como clave única que explique —con tantos misterios aún— el prodigio de la vida en todas sus manifestaciones, desde el equilibrio sideral hasta la impalpable y sin embargo evidentísima existencia de la razón y de la conciencia humana.
    Las actitudes teológicas abarcan desde el puro concepto hasta la personificación real, basada ésta en que los hombres fueron hechos, según la Biblia, a imagen y semejanza del Creador, que debe por tanto tener cierta imagen humana (en cuanto a la forma) y determinada semejanza espiritual con los hombres (en cuanto a su naturaleza abstracta). En religiones más primitivas, Dios se transforma en objeto, en gradación que comprende desde la agricultura a la obscenidad.
    Las distintas religiones cultas delinean a Dios como ente supremo en poder y saber y como eterno en las dos direcciones del tiempo (pasado y futuro) que la razón humana concibe. Súmase a ello, y aquí se plantean los máximos problemas morales, la bondad infinita y perfecta, aun reconociendo la existencia del mal (sombra de tal luz) y la imperfección de los hombres, quizás inevitable distinción del ser perfecto. Centrándonos en el Derecho, la idea de Dios posee influjo extraordinario, no ya desde la tesis canónica del ser el poder y el Derecho de origen divino directo, sino por los complejos preceptos que en las diversas ramas jurídicas tienen a Dios como base. Por de pronto, sin la idea de Dios desaparece en el acto todo el Derecho Canónico. Aceptando, al menos como monumentos históricos, los libros del Antiguo Testamento, de la propia voz y de las propias manos de Dios surge, con el Decálogo, el primer código.
    En el Derecho Gvil, el matrimonio, base de la familia y de la perpetuación de la especie, se rige por el concepto religioso; hasta el punto de que en la Argentina y en España —derechos y legislaciones que principalmente consideramos en esta obra— no tienen los católicos opción para contraerlo en otra forma; y esta institución se da por creada en el propio Paraíso y en el mismo momento de establecer la dualidad de sexos. Luego, los canonistas encuentran la ratificación sacramental en la presencia de Jesús en las bodas de Canaán, donde realiza su primer milagro. En cuanto a las cosas, ya desde el Derecho romano tuvieron trascendencia especial las divinas y las sagradas. En materia testamentaria, se admite la disposición patrimonial a favor de la propia alma, que se entiende como sufragios dirigidos al Geador y percibidos, en su forma material, por los sacerdotes. Las fundaciones piadosas, tan numerosas, tienen indudablemente, al menos hasta tiempos modernos, inspirador y móvil en Dios.
    En el Derecho Constitucional, algunos textos, como el de los Estados Unidos, invocan el nombre Je Dios en el preámbulo. En la mayoría de las Constituciones del siglo pasado se establecía una religión oficial; y en todas las modernas se reconoce-la libertad de adorar, o no, a Dios.
    Predilección especial por la protección divina revelan las dinastías. Algunas, como las orientales, se consideran descendientes de Dios de manera directa, con evidente ofensa para los demás ciudadanos o subditos, obra también del Creador. En plano mucho más modesto, los monarcas europeos suelen pregonar, hasta en las propias monedas, que son reyes o soberanos "por la gracia de Dios", así lo sean efectivamente para desgracia de sus pueblos.
    Invocando a Dios, toman posesión de sus cargos, en los países donde el laicismo no es pleno, desde el jefe del Estado a funcionarios de categoría muy secundaria.
    En Derecho Penal, las ofensas contra los sentimientos religiosos, las perturbaciones de los actos del culto, la sanción contra la blasfemia, cuando menos como forma de patente incultura, revelan la protección de los que creen o confían en el Todopoderoso.
    En Derecho Procesal, el juramento demuestra toda la eficacia y toda la confianza depositada en poner a "Dios por testigoEl Derecho Penal, con las penas establecidas para el perjurio o falso testimonio, se encarga de la eficaz sanción contra los que lo menosprecian. ^ Finalmente, si justificación o excusa precisara este vocablo en esta obra, lo cerraremos con una á ta de C&rnelutti, en sus Lecciones de Derecho Penal, libro donde, mezclando el lirismo con la lógica y la técnica del Derecho positivo con invocaciones bíblicas, dice: "Enseñar Derecho sin conocer a Dios, más que preservar una pretendida pureza de la ciencia, significa fundar la ciencia en la ignorancia". (4265.)

    Más Definiciones del Diccionario Derecho Penal


    Inicio >> Diccionario de derecho >> Palabras con la Letra d >> Más Definiciones del Diccionario Derecho Penal >> dios
¿Mejoramos la definición?
Puntos: 0 (0 votos)





[*] Responsabilidad civil de los motores de búsqueda de Internet
[*] Jurisprudencia en Fallos judiciales

Tendencias:


  1. art.582 codigo civil y comercial de l...
  2. civismo
  3. 151
  4. azores
  5. definición de policía turistica
  6. policía turistica
  7. condictio ob turpem causam o iniustam...
  8. correccionalista
  9. 1231
  10. art.582 accionde reclamacion de la fi...
  11. art.582 codigo civil y comercial de l...
  12. asperja
  13. bridge.
  14. caricatura
  15. contratos no solemnes
  16. evaluatorio
  17. indita
  18. kuarahy-yara
  19. novio
  20. policía ambientalp

Diccionario online Español

Búsqueda por letra: A  -  B  -  C  -  D  -  E  -  F  -  G  -  H  -  I  -  J  -  K  -  L  -  M  -  N  -  O  -  P  -  Q  -  R  -  S  -  T  -  U  -  V  -  W  -  X  -  Y  -  Z

Búsqueda por Categoria:
  • Enciclopedia Escolar
  • Diccionario de Pedagogía
  • Diccionario de Educacion Especial
  • Diccionario de Gramática
  • Diccionario de Fonética
  • Diccionario de Tecnología
  • Diccionario de Computación
  • Diccionario de Linguística
  • Diccionario de Biografias
  • Buscar en el sitio:

    Síguenos en ...