Definición de accidente del trabajo


    Suceso imprevisto, sobrevenido en el acto o con motivo del trabajo, que produce una lesión o perturbación funcional transitoria o permanente. Todo acontecimiento que, por razón de su trabajo, ocasione un daño fisiológico o psicológico al obrero o empleado, y que le impida proseguir con toda normalidad sus tareas, constituye accidente. Puede originarse éste por culpa del mismo trabajador, por la del patrono, por la de ambos, por la de un tercero, por circunstancia o naturaleza del trabajo y por causas indeterminables.
    Si se hubieran mantenido los principios clásicos sobre responsabilidad, en caso de accidente del trabajo, el trabajador debería probar la culpa del patrono en la producción de la desgracia. En tiempos ya pasados, estaba obligado, por tanto, a seguir un juicio ordinario, con todas las vicisitudes de la prueba, sumamente difícil la mayoría de las veces, aparte de serle costoso este procedimiento. A tal respecto dice Pozzo: "El asunto, convertido en un problema por la multiplicación de loa accidentes, pasó al campo del Derecho; y los juristas, ante la ausencia de otros textos que los vigentes, debieron buscar en ellos mismos una solución que atemperase la situación del obrero accidentado. De allí surgieron algunas doctrinas que, interpretando diversos textos legales, creyeron encontrar en ellos los principios de una responsabilidad sin culpa del patrón, y de la inversión de la prueba en esta materia. Es así que, en definitiva, podemos decir que la responsabilidad en materia de accidentes del trabajo se establece sin necesidad de determinar previamente la culpa. Siempre que se haya producido un daño, y por sólo el hecho de que el obrero trabaje por cuenta de un patrono, este último tiene a su cargo la responsabilidad inherente al accidente producido, quedando a salvo de éste el derecho de probar que el accidente ha sido producido intencionalmente por el mismo obrero. De aquí que, por la teoría del riesgo profesional, aceptada por las leyes que en casi todos los países hispanoamericanos regulan esta materia, el obrero está a cubierto de los riesgos naturales o inherentes al trabajo que realiza1*.
    Como definiciones legales cabe citar la del art. 2v de la Ley esp. de 1932: Se entiende por accidente toda lesión corporal que el operario sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena". El Dec. reglamentario arg. de 1916 determina que lo es "todo hecho que en la ejecución del trabajo, o en ocasión y por consecuencia del mismo, produzca lesiones corporales, mediatas o inmediatas, aparentes o no aparentes, superficiales o profundas"; y también se incluyen en el concepto de accidentes del trabajo "los hechos constituidos por caso fortuito o por fuerza mayor inherente al trabajo que produzcan las mismas consecuencias" (art. 2 De interés, sobre todo con la idea de deslindarlos de la enfermedad profesional (v.e.v.), es el concepto que sobre los accidentes del trabajo —el otro componente de los llamados riesgos profesionales del trabajo— pertenece a la Oficina de Seguros del Estado alemán: "un acontecimiento que, atacando la integridad del cuerpo humano, se produce de un solo golpe y se encuentra claramente limitado por un comienzo y un fin*.
    Resulta de gran trascendencia que los accidentes sujetos a indemnización se llamen de o del trabajo, y no en el trabajo; ya que no se requiere que se produzcan precisamente en las horas y en el lugar del trabajo: sino con ocasión de éste y como consecuencia de él. Los requisitos para que originen responsabilidad y resarcimiento son: a) que exista entre el patrono y el trabajador un vínculo jurídico de dependencia y de trabajo prestado por cuenta ajena; b) que el trabajo sea la causa y el efecto del accidente; c) que se produzca un daño corporal (fisiológico o psicológico), traducido en la incapacidad o muerte del trabajador.
    Los sujetos del accidente del trabajo son dos necesariamente: a) el trabajador accidentado; b) el patrono o empresa a cuyo servicio se encuentra aquél; pero cabe, enfocando, desde la generalidad de la legislación sobre accidentes, las personas relacionadas con sus consecuencias, agregar otras dos categorías: c) los beneficiarios del trabajador, en caso de muerte del mismo; d) la compañía aseguradora, como subrogada en lugar del patrono.
    Como trabajadores, a estos efectos, la ley esp. sobre la materia dice que: "por operario se entiende todo el que ejecute habitualmente un trabajo manual fuera de su domicilio, por cuenta ajena, mediante remuneración o sin ella, aun cuando se trate de aprendices, ya esté a jornal, ya a destajo, o en cualquier otra forma, o en virtud de contrato verbal o escrito" (art. 3*). Para el Dec. arg. de 1916, se consideran obreros "todos los que trabajan habitualmente en empresas o industrias como operarios o empleados, por cuenta ajena, con remuneración o sin ella, a salario, o destajo, en virtud de contrato verbal o escrito. En este concepto se hallan comprendidos los aprendices" (art. 49). Muy amplia es la noción en la ley brasileña: "todo individuo que, sin distinción de sexo. edad, graduación o categoría presta servicios a otto, en la industria, el comercio en la agricultura, en la ganadería y de naturaleza domestica, a título oneroso, gratuito o de aprendizaje, permanente o provisionalmente fuera de su habitación" (art. 3?), Con gran variedad al respecto, predomina no obstante la exclusión del amparo laboral, por accidente del trabajo, en las siguientes categorías: a) el trabajo familiar; b) el doméstico; c) el agrícola; dj el eventual y ajeno a la empresa del patrono; e) en cuanto a los trabajadores a domicilio (al de ellos).
    También existe un concepto legal genuino de patrono en materia de accidentes del trabajo. La Ley arg. 9.688 considera como tales a las personas físicas y jurídicas que ejercen o explotan, con auxilio de otras personas, alguna de las industrias enumeradas en la ley (nada menos que 58 categorías en el arl. 79 del Dec. de 1916) y demás disposiciones reglamentarias. La Ley esp. "considera patrono al particular propietarios de la obra, explotación o industria donde el trabajo se preste. Estando contratada la ejecución o explotación de la obra o industria, se considerará como patrono al contratista, subsistiendo siempre la responsabilidad subsidiaria de la obra o industria. El Estado, las regiones autónomas, las diputaciones provinciales y las comisiones gestoras, los cabildos insulares, los ayuntamientos y las mancomunidades de corporaciones locales quedan equiparados, para los efectos de este artículo, a los patronos definidos en párrafos precedentes, incluso en las obras públicas que ejecuten por administración" (art. 2?).
    Entre trabajador y patrono puede atravesarse un tercero, que responde exclusivamente si su obra es totalmente ajena a la empresa y al empresario; como una bomba colocada en el establecimiento, que CStalla y alcanza a uno o más trabajadores. Ahora bien, puede recaer sobre el patrono tal responsabilidad cuando so ha producido en relación con el trabajo; por ejemplo, el capataz muerto por el obrero que, en acto de trabajo y por causa de éste, ha sido reprendido por aquél; o el del obrero golpeado hasta causarle lesiones por el capataz cuyas órdenes ha desobedecido.
    Los beneficiarios, en caso de muerte del trabajador por causa de un accidente, no son los herederos comunes, aun cuando coinciden en gran parte con ellos; porque surge un nuevo concepto en esta materia, que ha sido denominado familia obrera, basado en la dependencia económica del trabajador, sin examinar si se trata de parientes legítimos, naturales o ilegítimos; y por eso se admite que la concubina tiene derecho a una pensión por tal causa (México, Chile, Francia). Los beneficiarios habi- tuales son desde luego el cónyuge supérstite y los hijos menores, aun ilegítimos; a continuación, los ascendientes, si vivían a expensas de la víctima. Y de concurrir esta circunstancia, el Cód. del Trabajo de Chile admite a toda clase de personas, aun no siendo parientas del trabajador muerto por accidente laboral.
    La responsabilidad queda excluida cuando el accidenté haya sido provocado, intencionalmente por la víctima (darse un golpe para cobrar sin trabajar), o proceda exclusivamente de la grave imprudencia de la misma (fumar en un depósito de explosivos), o si se debe a fuerza mayor extraña al trabajo (un terremoto). La ley arg. excluye también la responsabilidad si el accidente se debe a Lecho de un tercero que sea derecho habiente de la víctima y haya procedido con intención o culpa grave. La guerra suele excluirse de los riesgos que obligan al resarcimiento ocasionado durante el trabajo. Por el contrario, la tendencia es a incluir el crimen social entre los accidentes indemnizables si se comprueba la relación del hecho con la prestación de servicios; por ejemplo, atentado contra el obrero que no se quiero plegar a una huelga, y mas si esta es ilegal. El crimen común relacionado con el trabajo, sí ha de originar el resarcimiento; como en el caso del sereno herido al oponerse a los ladrones, o en el del cobrador que es asaltado por llevar, o por creer que llevaba, fondos del establecimiento.
    En cuanto a la culpa del trabajador, no ha lugar a indemnización si hay intención manifiesta. El suicidio, como acto voluntario en principio, está fuera también de indemnización; pero si la locura que lo determina o el impulso momentáneo encuentra su causa en el trabajo, suele comprenderse como accidente; y origina el llamamiento o derecho de los beneficiarios. Si se está ante culpa del trabajador, "la imprudencia profesional, o sea la que es consecuencia del ejercicio habitual de un trabajo y derivada de la confianza que éste inspira, no exime al patrono de la responsabilidad" (art. 6? de la Ley esp.). Tal es la del albañil que prescinde de la barandilla que protege el andamio; la del revisor del tren que salta en marcha de un estribo de un vagón a otro, cuando carecen de comunicación interior, etc. Pero si la imprudencia es extraprofesional, como la del empleado en almacén de papel, lana u otro producto que, aun sin ser por naturaleza inflamable, arde con facilidad, y arroja el trabajador cigarrillos encendidos que provocan entre los materiales un incendio que a él lo lesiona, no procede el resarcimiento. Pero, en todos estos casos, el trabajador goza del privilegio procesal de la inversión de la prueba: tiene que ser el patrono quien demuestre que hubo culpa extraprofesional, o intención directa, o que la actitud del tercero responsable es ajena a la relación laboral. (V. TEORÍA DEL RIESGO PROFESIONAL.) En algunos ordenamientos legales, como el argentino, por obra de la Ley 9.688, existen causas de inaplicación de la ley; ya por la duración del accidente, cuando la incapacidad no exceda de seis días hábiles, y por razón de la cuantía del salario, fijada antes en 3.000 pesos anuales, y que la Ley 13.659 ha suprimido; si bien limita el total de la indemnización a 60.000 pesos. Otra eximente de la responsabilidad patronal proviene d.e que el trabajador accidentado haya agravado intencional- mente sus lesiones o haya prolongado dolosamente la curación de las mismas. Si el accidente no llega, en su duración, a los seis días laborables, los beneficios son los de la enfermedad inculpable.
    La indemnización comprende, en los accidentes en que el trabajador conserve la vida, los gastos de asistencia médica y farmacéutica, el pago de los aparatos de prótesis y ortopédicos destinados a reconstruir en lo posible las partes del cuerpo humano destruidas por la lesión, y la indemnización por las jornadas perdidas o por la incapacidad creada. Sobre este vital problema, v. INCAPACIDAD DEL TRABAJADOR, PARA TRABAJAR y PROFESIONAL, y las diversas especies en ellas indicadas.
    De morir el trabajador a consecuencia del accidente del trabajo, en el supuesto normal de responsabilidad del empresario, a éste corresponde abonar los gastos funerarios y resarcir a los derecho habientes de la víctima.
    Por último, sobre el régimen que permite al patrono eliminar sobresaltos financieros por razón de loa accidentes, v. SEGURO PE ACCIDENTES DEL TRABAJO, que asegura a aquél casi la exención económica; pues la prima se recarga en el costo de producción y es abonada, en definitiva, por la clientela.


    Más Definiciones del Diccionario Derecho General


    Inicio >> Diccionario de derecho >> Palabras con la Letra a >> Más Definiciones del Diccionario Derecho General >> accidente del trabajo
¿Mejoramos la definición?
Puntos: 0 (0 votos)





¿ Te sirvió el artículo ? Compártelo!
           



Cantidad de vistas: 593
[ Destacado del año]:   Responsabilidad civil de los motores de búsqueda de Internet
[ Destacado del mes ]:   Jurisprudencia en Fallos judiciales


[*] Responsabilidad civil de los motores de búsqueda de Internet
[*] Jurisprudencia en Fallos judiciales

Tendencias:


  1. guevon?w=huevon
  2. 2426
  3. imperialismo
  4. polipsia
  5. asesino
  6. feudo
  7. feudo de derechos
  8. gestión de negocios código nuevo
  9. guevon
  10. guevon?w=huevon&dict=dict_def&b.x=15&...
  11. ley pena sustantiva
  12. derechos del fiador
  13. foro no conveniente
  14. propaganda adicional
  15. tipicidad
  16. venia judicial
  17. 1201
  18. 2288?fbclid=iwar3i-glsvbns0j9-zmtykyv...
  19. 513
  20. codigo nuevo fallo gestion de negocio...

Diccionario online Español

Búsqueda por letra: A  -  B  -  C  -  D  -  E  -  F  -  G  -  H  -  I  -  J  -  K  -  L  -  M  -  N  -  O  -  P  -  Q  -  R  -  S  -  T  -  U  -  V  -  W  -  X  -  Y  -  Z

Búsqueda por Categoria:
  • Enciclopedia Escolar
  • Diccionario de Pedagogía
  • Diccionario de Educacion Especial
  • Diccionario de Gramática
  • Diccionario de Fonética
  • Diccionario de Tecnología
  • Diccionario de Computación
  • Diccionario de Linguística
  • Diccionario de Biografias
  • Buscar en el sitio:

    Síguenos en ...